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miércoles, 3 de mayo de 2017

A-sombras


Lotte Reiniger - Papageno - (1935)

Aunque esta primitiva película de animación de la artista Lotte Reiniger (una de las pioneras en el cine de animación) está basada en el teatro de sombras, ni mucho menos el teatro de sombra tiene sus orígenes en estos esos años aunque sí es el origen de la representación a través de imágenes en movimiento, o lo que es lo mismo, el origen del cine.

miércoles, 26 de abril de 2017

Los GIF del siglo XIX



Creíamos que los GIF o el Boomerang de Instagram eran novedades de nuestros tiempos, pero podríamos decir que no es así, puesto que ya nuestros antepasados en el siglo XIX experimentaban con conceptos parecidos.




Incluso, puede que tengamos que remontarnos a la prehistoria para encontrar los primeros indicios de instrumentos que experimentaban con la imagen y el movimiento.
No os perdáis ESTE ARTÍCULO.





Nosotros y nosotras experimentaremos en base a la teoría de PERSISTENCIA RETINIANA, escrita en el siglo XIX, la cual intenta dar explicación a como el ser humano percibe las imágenes en movimiento.
Según esta teoría, una imagen permanece en la retina humana una décima de segundo antes de desaparecer completamente.

Eso es fácilmente demostrable con un sencillo ejemplo: 
- Ponte la mano delante de los ojos.
- Quítala rápidamente.
¿Ves el rastro?, no desaparece radicalmente.

Según esta antigua teoría, nuestro ojo ve con una cadencia de 10 imágenes por segundo que nosotros no vemos como independientes gracias a la persistencia visual. Nuestras imágenes se superponen en la retina y el cerebro las "enlaza" como una sola imagen visual móvil y continua.

Es decir, sin la persistencia visual veríamos el mundo como hemos experimentado en clase con el flash de discoteca, algo así como fragmentado y dividido en imágenes estáticas, pero como las imágenes se quedan retenidas milésimas de segundos se mezclan con las siguientes enlazándose y creando así una fluidez en la visión.

Un ejemplo claro es el Traumátropo:



El cine aprovecha este efecto y provoca ese "enlace" proyectando más de diez imágenes por segundo (generalmente a 24), lo que genera en nuestro cerebro la ilusión de movimiento.








A mi personalmente, este vídeo de 1936 me encanta y me parece muy descriptivo y claro, pero si para ti no lo es, te dejo otros tantos si "sigues bicheando" en esta misma entrada.